18 de enero de 2015

El mejor desayuno para un ciclista

Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo. Cualquier persona ha escuchado esta frase varias veces a lo largo de su vida, y no quiere decir que sea cierta en todos los casos, pero desprende bastante sabiduría. En cualquier caso, esta oración sirve de perfecto inicio para este artículo, en el que se expone la importancia de esta primera comida del día para la actividad deportiva y, en concreto, para el ciclismo.


Porque la importancia de esta primera alimentación del día para conseguir un buen rendimiento en un entrenamiento resulta mayor de lo que parece a simple vista. De ahí que haya que cuidarla especialmente y conocer algunos puntos básicos sobre la misma que nunca debes obviar. Observa los que considera más importantes el experto Chema Arguedas.

Este experto pone en uno de sus artículos el ejemplo de un mal desayuno, llevado a cabo por uno de sus pupilos antes de iniciar una ruta de casi 150 kilómetros y dos puertos de una dureza considerable. Durante esa mañana, bebió leche entera y comió dos tostadas con aceite de oliva. Eso quiere decir que ingirió una cantidad de grasas excesivamente alta, lo que mermó su rendimiento durante la prueba. Al poco de arrancar, comenzó a sentir cómo le pesaban las piernas y se veía incapaz de ofrecer su máximo rendimiento.

Lo que le ocurrió a este ciclista es que sintió una clásica pesadez en el estómago auspiciada por la ingesta de estos alimentos que, en su digestión, se impidió en un menor aporte de glucógeno a la sangre y, por tanto, en una menor capacidad para dar lo mejor de sí encima de la bicicleta.

El glucógeno está directamente relacionado con el rendimiento y, aunque un desayuno con una cantidad adecuada de hidratos de carbono no contribuye a incrementar sus reservas, sí que garantiza que no comiencen a utilizarse desde el primer minuto de la práctica deportiva. De ahí la importancia de ingerir los hidratos suficientes y de escoger siempre los que más favorezcan tu actividad.


¿Cómo puede un ciclista desayunar de forma adecuada?

Chema Arguedas expone una serie de recomendaciones que, de seguirlas, a buen seguro te ayudarán a que el desayuno te ayude en la práctica deportiva. La primera puede resultar bastante obvia, pero de no llevarla a cabo podrías meterte en un problema. Pasa por no comer ningún alimento que no hayas comprobado anteriormente cómo te sienta. Resulta básico, sí, pero si te causara pesadez, dolor de estómago o diarrea, ten por seguro que tu mañana ciclista se arruinaría.

Por otro lado, resulta importante evitar la ingesta de todo tipo de grasas y especias, desde las presentes en los productos de manera más clara, como la mantequilla, hasta las que incluyen los frutos secos. Sobre las proteínas, ten también mucho cuidado. No porque sean perjudiciales para tu actividad, sino porque normalmente suelen estar presentes en productos con grasa y tardan un mayor tiempo en digerirse.

Es importante también que tu desayuno se produzca entre dos horas y media y tres horas antes de comenzar la actividad deportiva para garantizar que los nutrientes que comas se digieran de forma correcta. Hazlo con mesura, es decir, no comas en grandes cantidades, pues de lo contrario también podría resultar perjudicial para ti. Y, si puedes, deja a un lado cualquier alimento que tenga una gran cantidad de fibra, pues podría generarte molestias intestinales bastante incómodas.

En cuanto a los hidratos de carbono, elige bien los que comes, puesto que si están compuestos por una elevada cantidad de azúcar, podrían causarte una hipoglucemia, es decir, conducirte a la tan temida pájara.

Si sigues estas recomendaciones sobre la mesa del desayuno, a buen seguro que tu entrenamiento será mucho más fructífero y lograrás reducir las probabilidades de sufrir problemas musculares, estomacales o derivados del azúcar.

fuente: merkabici.es